Las 05:15 de la mañana, suena el despertador. Me levanto de la cama intentando no hacer mucho ruido para no despertar a Mar, mi mujer. A los 30 segundos ya está despierta dándome ánimos para la carrera. Esta no es una carrera cualquiera, se trata de mi primer carrera de asfalto de más de 42km. Mi primer Ultra.
Todo preparado. Esta vez más de lo habitual. Camiseta y pantalón. Mis Merrell True Glove. Buff para el sudor. La GoPro Hero HD para inmortalizar los mejores momentos de la carrera. Un bastón para llevar la cámara y para subir el último tramo hasta el pico Veleta. Y mi iPhone en un brazalete, con un programa instalado para que desde casa puedan seguir a tiempo real por dónde voy. Demasiadas cosas, como queriéndome convencer de que "total, para el ritmo al que lo voy a hacer, no hay problema" o "si vamos a disfrutar, el tiempo no importa". Iluso.
